Adelanto ? Bilogía Ariel ??

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Mis Príncipes y Princesas Valientes os traigo un adelanto de la Bilogía Ariel, exactamente 1380 palabras ? Admito que me ha costado lo suyo hacer la selección del texto, no he hecho más que sacarle pegas a todo: esto desvela demasiado, esto no dice nada, esta no se va a entender (fuera del contexto global), … Bueno, espero haber acertado y que os guste.

¡A disfrutar!

—¿Habéis hablado con él? —me intereso.
—Se acercó a saludarnos cuando llegó. Nos ha preguntado si no nos importaba que cogiera un par de olas.
De nuevo es Sonia la que me informa. Al parecer, es la nueva representante de Kelly Slater.
Y que se haya acercado a hablar con ellos antes de meterse al agua, dice mucho de él, al menos que es sensato. En playas como estas abundamos surfistas locales, y aunque ya no estamos en los noventa, donde los episodios violentos eran algo casi habitual entre locales y gente de fuera, demuestra que sabe cómo funcionan las cosas por aquí. No nos suele gustar el turisteo surfil y sí, me incluyo en ese grupo. No obstante, el que peor lo lleva es Rayco y, por si fuera poco, parece que además le ha salido un duro competidor. No solo porque esté de buen ver y su chica haya dado buena cuenta de ello (ya hemos dejado claro que Sonia tiene ojos en la cara y ningún reparo en pronunciarse al respecto). El verdadero punto de todo esto, es que Rayco es el mejor cogiendo olas de la zona, diría incluso de toda la isla, y por lo poco que llevo observando al nuevo… no sería difícil que pudiera sentirse destronado. Y esto al resto nos da exactamente lo mismo, nadie aquí se siente más que nadie. Excepto Rayco que, a sus treinta y siete años, ha dedicado toda su vida al surf y para él, eso incluye ser el mejor en lo que hace. Deduzco que por ello es palpable como sus bonitos ojos avellana siempre enmarcados por unas bonitas arrugas, signo de su reinado bajo el sol, se han visto enmohecidos por los celos que le delatan sin remedio.
—¡Hasta mañana!
Se despiden ya con sus tablas bajo el brazo camino arriba.
—¡A ver si no se te pegan las sábanas mañana, pelirroja! —exclama Eduardo.
Les oigo alejarse absorta en la imagen de ese desconocido.
Sonia tenía razón, es bueno. Pero lo que de verdad me atrae es su elegancia, jamás había visto a nadie cabalgar como él lo hace, y la sensación de libertad que desprende es tan… nítida, tan real. Resulta de lo más balsámico. Contemplarle me recuerda a una de las épocas más felices de mi vida (por no decir la que más). Tenía ocho años y vivía en Fuerteventura con mi madre, en aquel entonces ya empezaba a despertárseme el interés por este modo de ver la vida: por el surf. Me sentaba a observar a aquellas chicas que parecían volar sobre el agua con sus tablas, se les veía tan serenas, felices y despreocupadas. Tan perfectas. Tan seguras de sí mismas… Tan… todo lo que yo siempre he querido y nunca he conseguido ser.
—¿Cómo va el nuevo disco? —El Gaviota me saca con presteza de mi ensimismamiento, obligándome a volver con él y, además, con un tema con el que siempre, irremediablemente, me siento molesta. Principalmente porque él (aparte de Sebas), es de las pocas personas que sabe que compongo mi propia música; aunque jamás haya tenido el valor de meter una de mis canciones en ninguno de los tres discos que hasta ahora hemos grabado.
—Pues ya tenemos cuatro temas: uno lo ha compuesto Darío y los otros dos Roland, y aunque aún hay que hacerles unos arreglillos están bastante bien.
Y sí, de hecho, están geniales, ¡qué sería de Cantos de sirena sin ellos! Pero la realidad es que vamos con cierto retraso. Le prometí a Sebas que para este nuevo disco me animaría a aportar alguna de mis composiciones, cosa que no he hecho aún, y siendo completamente sincera, dudo mucho que lo vaya a hacer. Lo que ya de por sí me provoca un estado de ansiedad bastante incómodo, porque obviamente le he mentido a mi mejor amigo y no estoy cumpliendo con mi palabra.
—Tienes que traer la guitarra y cantarme algo.
Me giro, apartando momentáneamente la vista del mar para centrar la mirada en mi sabio acompañante y sus afectuosos ojos azules. No es la primera vez que me pide que le toque o le cante algo, y no es la primera vez que busco cualquier pretexto para no hacerlo. Para mi fortuna, una mole peluda que viene directa hacia mí, me salva de tener que inventarme una banal y ruin excusa.
El efusivo can se me tira encima y no tarda en esconder la cabeza bajo mi brazo buscando que le acaricie.
—¡¿Y este grandullón?!
Me encantan los perros, aunque bien es cierto que soy más de gatos. Pero si no me equivoco… se trata de un enorme y peludo pastor inglés.
—Del nuevo surfista al que no le quitas el ojo de encima.
Sin querer y poder evitarlo pongo los ojos en blanco, pero no digo nada, porque es cierto, no le he quitado el ojo para que nos vamos a engañar.
Acariciando al chucho me encuentro con una chapa que cuelga de su cuello en la que tiene un nombre grabado.
—Así que te llamas Max.
En respuesta, y al escuchar su nombre, Max me da un lametazo en la cara y satisfecho, se sienta a mi lado como si acaso nos conociéramos de toda la vida.
—Parece que le caes bien. Ya tienes la mitad del trabajo hecho —se mofa el Gaviota de mí.
De nuevo le ignoro, centrándome en cómo el papá del can baila sobre las olas.
Y así permanecemos todos: el Gaviota, Max y yo, observando en silencio. Una estampa de lo más variopinta.
No cabe duda de que esta es una de las mejores playas de la isla para surfear: olas de metrazo a dos metros, de derechas cortas y contundentes, agua poco contaminada… Excelente todo el año. Probablemente, lo peor sea el fondo de roca que, para alguien que no esté acostumbrado, es algo a tener en cuenta.
Percibo el paso del tiempo gracias al sol cada vez más abrasador que se desplaza por la piel de mis hombros, hasta llegar a la de mi espalda desnuda, incapaz de apartar la vista del cada vez menos desconocido surfista. Su capacidad para embelesarme ha logrado que, por primera vez en mucho tiempo, no quebrante el momento zen del que escapo a diario, pero conozco la razón, mi mente no se ha dejado desviar por los desastrosos pensamientos comunes que terminan conmigo en el agua en busca de un escape, porque ahora, con más detenimiento, puedo ver en ese desconocido las mismas razones que me llevan a mí a ponerme sobre una tabla cada día: la imperiosa necesidad de ahuyentar fantasmas, y eludir el miedo por un forzoso periodo de tiempo. Una coincidencia que jamás había experimentado y que, en lugar de complacerme, instaura en mí un intranquilo sentimiento de comprensión que no me siento capaz de manejar.
Me pongo en pie de un salto repentinamente, sintiendo la escrutadora mirada de mis dos acompañantes sobre mí.
«Tengo que irme».
Y no es Úrsula la que habla, pero no creo que tarde en hacerlo.
Si algo no me falla nunca, es mi sentido de la empatía. Porque no solo logra que me ponga en el lugar de otra persona, sino que, y por si fuera poco, absorba todo su dolor permitiendo que se filtre a través de mi piel atravesando sin ninguna clase de filtro, mi ya quebrantado corazón. Da igual que el emisor de ese pesar esté a más de doscientos metros de distancia, soy cómo un jodido imán para comprender el dolor ajeno hasta hacerlo propio. Puede que sea alguna clase de hipersensibilidad odiosa.
Sí, lo es, no tengo duda de ello.
Aún con la vista clavada en el agua y con las manos en mi tabla dispuesta a marcharme de aquí, me alarmo al percatarme de que Míster Sufrimiento Surfeador ha perdido la concentración, y ese es un error de novato que te puede salir muy caro. El surf es un deporte en el que lo más importante es el momento; el mar es rápido, libre, salvaje y no espera por nadie.
Efectivamente no me equivocaba, ha hecho un mal Wipe Out. Tanto, que tras varios largos segundos en los que ha desaparecido bajo la espuma de las olas, no parece dar señales de vida.

Sé que es poco, tan solo se trata de un boceto de lo que está por venir… Aun así espero que lo hayáis disfrutado, porque cada vez queda menos para que conozcáis en profundidad a Ariel, Eric, Sebas, Úrsula… y al resto de personajes que conforman esta historia cargada de amor, superación (si no hay de esto no es una historia que haya escrito yo, eso seguro), alguna que otra risa, intriga, y pasión.

?SE OS QUIERE?

Y este San Valentín se lleva el «No es mi tipo, pero…»

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Y este San Valentín se lleva el «No es mi tipo, pero…». ¿Que de qué estoy hablando? Sigue leyendo y sabrás a que me refiero…

 

Y es que el otro día, estando con una amiga que no veía desde hacía tiempo, me puso al día sobre el chico con el que estaba saliendo actualmente. Se le iluminaban los ojos cada vez que le mencionaba; que si era un portento en la cama, muy divertido, atento y además listo, vamos una maravilla. Pero entonces cambio el gesto, desapareció su sonrisa y con un matiz de tristeza en su voz, sacó a pasear esa frase tan dicha y tan poco elegante, ese cliché tan cotidiano y a la vez tan mundano: «en realidad no es mi tipo».

No pude más que examinar y escrutar con la mirada a mi amiga, tratando de dilucidar en que momento me había perdido en esta pequeña conversación. «No es mi tipo», cuatro palabras que si las oyera el tipo en cuestión, seguramente dejaría de ser su tipo definitivamente. Lo mejor de esta frase, es que siempre le sigue un pero o en algunas ocasiones un no obstante (que suena más elegante, para las que son más finas). «En realidad no es mi tipo pero…»  Es el tipo con el que se acuesta, el tipo que le hace reír, el tipo que le deja una nota en la nevera antes de irse a trabajar, el tipo con el que elige qué serie ver cada viernes en Neflix. Corregidme si me equivoco, pero me da la impresión de que SÍ que es su tipo.

Tras esta reflexión no pude más que preguntarle: «¿a qué te refieres cuando dices que no es tú tipo?». Al parecer le llamó la atención mi indiscreta pregunta, le dio un sorbo a su Coca-Cola tratando de ganar tiempo para encontrar una respuesta,  «ya sabes a lo que me refiero» me miró como si fuera un extraterrestre o estuviese viendo a Pablo Iglesias y Mariano Rajoy llegando a un acuerdo. «No, no lo sé» contesté convencida, «pues que no es el tipo de tío con el que suelo salir» me soltó. Eso sí que era interesante, «evidentemente, tu anterior novio era un soso que se pasaba el día entre la Xbox y la Play, y que no tenía tiempo para ti» yo seguía sin entenderlo,  «me refiero a que a mí siempre me han  gustado los morenos de ojos claros y deportistas». «Aaahh… ¡Acabaramos! Entonces no es que no sea tu tipo, es que no es una jodida fantasía sacada de tu imaginación. Ahora nos vamos entendiendo…».

Así que la conclusión a la que he llegado es la siguiente. Nos avergonzamos de que ese tipo, en el que nos hemos fijado, no tenga una cualidad física o un rasgo en su personalidad que le haga brillar o que esté bien visto. Necesitamos justificarnos, escudándonos en una frase tan manida y banal como esa, que nos ayuda a calmar esa ansiedad por el que dirán.  Y lo mejor de todo esto, es que esas mismas personas que juzgan pensando «bueno es la primera vez, no siempre sale con un calvo barrigón», no se dan cuenta de que lo más probable, es que ellos mismos sean el «no es mi tipo, pero…» de la persona que tienen al lado.

El consejo para mi amiga, después de esta ardua meditación, es que la próxima vez que le pregunten, trate de acercarse lo más posible a la realidad. Algo como «No es el tipo con el que había soñado, pero es el tipo que me hace feliz».

Bueno, esta ha sido mi reflexión de hoy 14 de febrero. Y yo, que soy así de romanticona, os dejo con esta bonita canción, para lo/as que tenéis a vuestro tipo a al lado.

 

¡Happy Valentine all of you!

 

Ya no se hacen hombres cómo los de antes

Mejores lecturas 2016

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Mejores lecturas 2016

¿Qué tal princesas y príncipes valientes del mundo? Sé que llego algo tarde con esta entrada, estamos en febrero, pero… Vale, no hay excusa que valga. Así que sin más dilación os traigo mis mejores lecturas del 2016. El orden que voy a usar no es por preferencia, sino por fecha, puesto que tengo un archivo donde voy apuntando las lecturas que hago, así que simplemente voy a seguir ese orden.

 

Fuimos un invierno (Daniela nº1)

Neïra

Precisamente este libro lo leí en enero, así que hace justo ya un añito. «Fuimos un invierno» es la primera parte de la bilogía de Daniela, escrita por Neïra. Cuando me lancé a leerla hacía poco que había terminado los primeros libros de la autora, otra bilogía compuesta por «La lista de Oliva» y «La lista de Mario», lecturas que había disfrutado mucho, así que no me lo pensé demasiado cuando Neïra publicó esta nueva historia. Fue una muy bonita lectura, de esas tiernas, entrañables y que te tocan el corazoncito de alguna manera. Además, en esta novela se nota la evolución y madurez de la escritora, con una pluma preciosa. Sin duda, un libro muy recomendable.

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Esta es nuestra historia (Lucas y Valerie nº2)

Anna García

¿Quién no conoce a Anna García? Pues quien no sepa quién está tardando en ir a buscar alguno de sus magníficos libros. En esta ocasión y como uno de los libros que más disfruté en abril del año pasado, me quedo con la segunda parte de Lucas y Valerie. Un final precioso para una historia que ya en la primera parte me enamoró, pero que en la segunda gracias a esa característica tan de Anna con historias cercanas y familiares logró que me sintiera parte de la historia con una facilidad apabullante. Esta segunda parte en concreto tiene un epílogo final que sin duda, es de los mejores que he leído nunca. De verdad, no dejéis escapar esta historia.

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Amores imposibles

Yauci Manuel Fernández

En esta ocasión, una de mis mejores lecturas fue este pequeño relato de Yauci Manuel Fernández que, para el que no lo conozca, es un autor joven que escribe perlas tan bonitas como esta. Os animo a que le deis una oportunidad, porque Yauci cuando habla de amor lo hace desde el corazón y eso se nota en escritos tan sinceros como este. Un relato tan tierno como desgarrador con el creo que cualquiera pude sentirse fácilmente identificado. ¡Imperdible!

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Beatiful Stranger y Beatiful Player

Christina Lauren

 

Estos dos libros lo compré en una librería de segunda mano junto con «Beatiful Player», que es la primera parte de esta saga. Según he podido leer por ahí, se originó como un fanfic de «Crepúsculo» inicialmente llamado The Office. Yo por ahora tan solo he leído los tres primeros libros que conforman esta especia de saga, el primero no me hizo mucho tilín, pero menos mal que le dí una oportunidad al resto, porque el segundo y tercero me encantaron y me leí cada uno en un suspiro. Cargados de erotismo, cañeros y también muy divertidos. He puesto además una foto de mis libros, para que veáis que los tengo llenos de marquitas, porque en serio que me gustaron mucho.

 


Persiguiendo a Silvia y Encontrando a Silvia

Elísabet Benavent

Sin duda, una de mis bilogías preferidas, no solo del año sino de la vida!! Jeje Seguramente soy de las pocas que aún no había leído estos dos libros. Son de esos que darías lo que fuera por borrar de la memoria para volver a leer de nuevo como si fuera la primera vez. Reí, lloré, sufrí, me enamoré de Gabriel (ay Gabriel), odié… En serio que hacía mucho que un libro no me llevaba en un carrusel de emociones como lo hicieron estas dos joyitas. Si no habéis tenido oportunidad de leerlos no os lo penséis, para el resto que ya lo hayáis hecho, seguro que ya sabéis de lo que hablo.

 

 


La voz de Archer

Mia Sheridan

De este libro ya hablé hace unos meses, cuando terminé de leerlo y como dije en aquel entonces fue una lectura que disfruté mucho. Y Archer es uno de esos personajes masculinos que no olvidaré fácilmente, me emocionó especialmente. El único pero quizá, fue que el final me pareció algo precipitado, pero aún así, lo mantengo en mi lista de mejores lecturas del año.

 


 

 

Dios vuelve en una Harley

Joan Brady

Y con esta cerramos las mejores lecturas del año 2016. En este caso se trata de un libro que esta catalogado como «autoayuda», pero al  estar relatado de manera novelada y gracias además a sus escasas 160 páginas, se lee en un suspiro; lo digo por aquellos a los que no le va mucho esta clase de lecturas. Porque en serio merece la pena, sobre todo por la calidad del mensaje que contiene. Mágico, esperanzador y único. Este es el típico libro que sé acabaré regalando a muchos amigos y familiares, y de hecho ya se lo he regalado a mi hermana, mi madre y a una amiga. Por lo que obviamente, lo recomiendo.

 

Bueno princesas y valientes del mundo, este es el resumen de la mejores lecturas, ¿habéis leído alguna de ellas? Si es así, ¿qué os han parecido? En el caso de que haya alguna que no haya mencionado y, consideréis imprescindible recomendar, por favor hacedlo.

¡Pasad un feliz fin de semana y no dejéis de leer!

Se os quiere.

 

 

Resultado 18 Días, 18 Agendas Sorteo

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Bellas mías, lo prometido es deuda y aquí traigo las últimas ganadoras de las agendas de Las Bellas de Rachel Bels para el 2017. Primero voy a dar las del último sorteo de redes, en el que teníais que dar me gusta, compartir y suscribiros a esta página. Las cinco ganadoras son:

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Y ahora, las cinco ganadoras que compraron «Bella y Bestia» en la Preventa de Amazon y me mandaron el comprobante son:

1. Carmen Díaz.

2. Teresa Romero Jimenez.

3. Nuria García.

4. Loly González León.

5. Andrea Tirado.

Recordamos también a las primeras ganadoras de los primeros sorteos que se hicieron:

1. Laura Ramón.

2. María Inmaculada Bethencourt González.

3. Macarena Garzón García.

4. Rebeca Muñoz Beltrán.

5. Karla P. Madrid Pineda.

6. Dela Dela.

7. Mercedes Cecilia López.

8. Ana María Barragán Ventura.

¡¡Enhorabuena a todas las afortunadas que recibirán una agenda  de Las Bellas de Rachel Bels para el 2017 cada una!!

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Muchísimas gracias por la enorme participación y gracias también por la acogida que ha tenido «Bella y Bestia» que para la que no lo sepa ya está disponible en Amazon y si lo que os gusta es leer en papel tan solo tenéis que poneros en contacto conmigo mandando un correo a contacto.rachelbels@gmail.com y os explico cómo conseguirlos.

Booktrailer Bella y Bestia

Ya está aquí ¡Tiger Rose 3! + Agenda 2017

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¡Bellas! Al fin os traigo la noticia que estáis esperando desde hace tanto, tantísimo tiempo….

¡Ya está aquí Tiger Rose III!

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Ya disponible en PREVENTA en digital en AMAZON

https://www.amazon.es/dp/B01M4NZ8UK

https://www.amazon.com/dp/B01M4NZ8UK

y si lo quieres en papel…

Al comprar la trilogía te llevas de regalo la

Agenda 2017 de Las Bellas de Rachel Bels valorada en 9 euros

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Proyecto Be&Be

Desde hace meses se está donando el 10% de los beneficios de las ventas a diferentes causas y asociaciones, seguiremos donando como hasta ahora con las ventas del nuevo libro. A partir del mes que viene crearemos además, una sección en la página web para ir informando más detalladamente adónde va toda esa ayuda.  Así que gracias por ayudarnos a ayudar.

 

 

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*Promoción valida hasta fin de existencias.

**Para los que ya hayan comprado las dos primeras partes de la trilogía, se les respeta la promoción y al comprar el tercer libro se llevan la agenda de regalo.

Empieza la cuenta atrás Bellas…

 

 

Ya no se hacen hombres cómo los de antes

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Hombres, hombres, hombres.

Sí, hoy me he levantado nostálgica, arañando años al calendario. Todo porque una conocida de esas que todos tenemos en Facebook (que en realidad apenas conocemos) bueno, pues esa amiga con la que fuimos juntas a clase en el colegio; aunque en realidad la única relación que tuviste con ella en tu vida fue envidiarla porque era odiosamente perfecta, con su cabello rubio y brillante como el sol, por ser un cerebrito o simplemente por odiarla porque sí, porque no se puede ser tan jodidamente perfecta. Pero ahí está, ahí la mantienes entre tus trescientos amigos (los más afortunados), deseando que algo le vaya mal en su perfecta vida (y no me refiero a muertes ni nada de eso, no soy tan hija puta);  pero que tal que después de años felizmente casada con un hermoso semental (claro espécimen de hombre moja bragas), se encuentre a su marido dándole tras tras por detrás a la niñera, o que se haga un corte de pelo radical «para cambiar y eso» y acabe pareciendo el maldito monstruo que sabes que es por dentro.

 

¿Qué os parecen estos estilismos?

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También está esa amiga que tienes hace la tira, porque era la prima de un tío con el que estuviste saliendo unos meses (lo admito, fue más de un año).  Ese que sólo pensaba en los partiditos del domingo con los amiguetes, de comer como un animal y tirarse en el sofá cual oso panda; y que además con treinta y tantos todavía estaba en casa de mamá, sin haber trabajado en su puñetera vida y para el que su idea de un futuro contigo era tener hijos para que los cuidara su madre mientras él, bueno «ya encontraría algo de trabajo». Sí, esto es real y sí, más patética soy yo por salir con un tío de esa especie, pero en época de sequía… aunque bueno, voy a ser sincera, ni para echar un buen polvo servía, teniendo en cuenta que aunque iba bien servido tenía problemas para mantener el pajarito cantando durante toda la serenata, no sé si me explico… A ver, no quería airear mis historias amorosas y desastrosas pasadas, pero una cosa lleva a la otra y lo cuento todo, como habréis comprobado no me cuesta mucho ser sincera.

 

 

Nada, es que hablando de pajaritos he visto este y mira tú, este al menos sabe cómo dejar satisfecho al minino.

 En fin, que me lío, el caso es que después de experiencias de este estilo con gañanes de tal calibre, yo me paro a meditar y mi conclusión es que ya no se hacen hombres como los de antes. Porque como decía una de esas amistades de Facebook (con las que no me dirijo ni un misero me gusta), compartió una foto de Paul Newmann, ¡Dios! Paul Newmann, ¡eso sí era un hombre! Y mientras babeaba el teclado admirando esa imagen de un hombre como él, de época, yo me decía con voz de abuela: «ya no se hacen hombres como los de antes». No chicas, extinción absoluta.

 

paul

 

Y no hablo del físico, que eso a nadie le importa (jajaja a punto he estado de creérmelo hasta yo), bueno siguiendo con mi frívolo pensamiento, ¿quién no desea un canalla como el mítico James Dean? Porque sí, admitámoslo, nos gustan los hombres malotes, canallas y un poco prepotentes, que sepan lo que quieren y que además te quieran a ti; esa sería la combinación perfecta.  Esta conversación la he tenido con muuuuchas amigas (en momentos de borrachera que es cuando más se sincera una), y la resolución es esa: un tío que seguro (o por lo menos que lo aparente), que te haga reír (pero no con el último video de Cabronazi), y que a la vez tenga ese rollo de caballero educado y detallista para abrirte la puerta, dejarte pasar primero, retirar la silla… Ya os digo que esto nunca pasa de moda chicos y que si lo hacéis bien durante un tiempo, quizás logréis mojar el churro un día de estos.

Ahora ya sabemos que este tipo de hombres solo se encuentran en los libros, porque en pelis actuales más bien poco; a no ser que te guste un andaluz desabrio que se hace pasar por vasco, superhéroes que son un insulto al erotismo, o zombies, que bueno, por lo menos tienen las cosas claras y saben lo que quieren, que es comerte toda ;).  Después de este chascarrillo que es para tirarme a los leones, repito, hay poco donde escarbar.

 

 

¿Veis? Mirad que parejita tan adorable <3

Siempre le digo a un amigo: «si quieres conocer a las mujeres lee romántica (erótica), y no solo 50 sombras de Grey», que no todas queremos terminar con el culo como una pandereta. A ver luego como te sientas el domingo en casa de tu suegra, «¿qué te pasa Alex, no te gustan las lentejas?» «Están buenísimas doña Carmen, es solo que su hijo ha estado toda la noche fustigándome el trasero con una fusta de cuero trenzado al grito de ¡vamos perra di que te gusta y deja de llorar!».

A mí se me ocurrió preguntarle a mi amigo que me recomendara él algún libro para entender  mejor a los hombres, ¿y cuál fue su respuesta a ver si lo adivináis?: «si quieres conocer a los hombres, deja de leer». Lo cual tiene mucho sentido visto lo visto. ¿Y qué he hecho yo? Pues seguir leyendo, porque solo era curiosidad, en realidad no tengo ningún interés en perder el tiempo en conocerlos. ¡Qué coño! que el esfuerzo lo hagan ellos por una vez en su puñetera vida; que nosotras tenemos la regla, parimos y además nos tenemos que depilar. Así que cuando yo quiero conocer a un hombre nuevo, de los de toda la vida, abro una novela romántica y voy a lo seguro; porque sé que tendré uno de esos que ya no se hacen esperándome, aunque tan solo sea por un rato.

 

james

Y vosotras ¿qué opináis chicas? ¿Cómo os gustan los hombres?

¡Feliz lunes!

 

 

 

De jefes va la cosa…

Sorteo 2 libros en papel a elegir del 6/9 al 16/9

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Hola bellas, tenemos nuevo sorteo INTERNACIONAL en papel de 2 libros firmados y dedicados por Rachel Bels, a elegir entre Bella al desnudo y Desnudando a La Bestia del 6/9 al 16/9

Esta vez el sorteo es muy fácil no os complico nada.

Solo tenéis que estar suscritos a mi web y

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y/o participar desde Twitter

 

 

En Facebook dar compartir y me gusta

En Twitter dar Retuit o me gusta

El sorteo se celebrará el día 16/9

 

 

 

Mucha suerte a todas y muchas gracias por la buena acogida que está teniendo la trilogía

Por cierto para las que no lo habéis leído todavía, aquí tenéis el primer capítulo:

Pincha en la imagen

Primer capítulo Bella y Bestia

De jefes va la cosa…

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Hola, me llamo Alex Sex

Hablo de todo sin tapujos, porque sí, porque me apetece y porque me sale del mondongo. ¿Lo del nombre? Evidentemente no me llamo así, aunque tampoco me importaría. «Alex» porque siempre me han gustado los nombres que suenan masculinos en una mujer, y «Sex» porque rima, porque me gusta el sexo y eso no quiere decir que sea una obsesa ni nada de eso, aunque me gusta que me den un azotito de vez en cuando, cómo a toda hija de vecina; pero todavía no llego al nivel de Anastasia Steele, bueno, dadme tiempo… Y porque, como dije antes, simplemente me da la gana.

Tengo treinta y tantos, y ya tengo edad para hablar sin tapujos. Soy madrileña de nacimiento, aunque mi sueño es ser neoyorquina; dicen que si vives diez años en Nueva York ya te puedes considerar como tal, así que todavía estoy a tiempo de largarme a la Gran Manzana y convertirme en una neoyorkina a los cuarenta y tantos (más vale tarde que nunca).

Bueno, a parte de eso, me encanta el chocolate en proporciones desmesuradas; algo así como meter la cabeza bajo una fuente de chocolate fundido sería lo ideal, aunque pensándolo mejor… no sería tan buena idea, a no ser que me anime a una macrodermoabrasión facial.  Me encanta el cine, no podría vivir sin el séptimo arte, aunque para mí es el segundo después de la lectura. Y creo que tanto el cine como los libros me gustan porque me permiten ser mil personas diferentes, con mil vidas distintas y todas, en lugares a los que no sé si algún día llegaré a visitar (teniendo en cuenta que todavía no he pisado si quiera mi lugar fetiche: New York, New York). Y qué más… ah sí, la música, otro gran importante en mi vida: chocolate, cine, libros, música y sexo. Perfecto. Aunque no precisamente en ese orden.

Bueno, pues esta sección es para hablar de todo y a la vez de nada, más bien para divagar. Por ejemplo, de porqué los hombres son así, y el así abarca muchas cosas: así de simples, así de plastas, así de cerdos (en este caso la lista sería interminable); de fantasías sexuales (todas tenemos unas cuantas y aunque los uniformes están bien, hay que variar un poco chicas); de a qué huelen las nubes (no sé si importa, pero siempre es un tema a tratar); del tamaño (porque SÍ importa); pero también importa si el tío que maneja es tonto del culo, porque de nada le vale tener un rabo como el del negro de Whatsapp (este da miedo lo sé, pero es que me gusta exagerar, corre sangre andaluza por mis venas) lo que decía, que si el tipo va bien servido pero es cómo si nunca hubiese salido del pueblo (un saludo a toda la gente de pueblo), es cómo lo de meter la cara bajo la fuente de chocolate; al principio parece buena idea, pero luego…

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A ver más, ah sí, el jefe, esa gran herramienta de tortura que solo por serlo ya es un cabrón despiadado que no tiene alma, y lo único que quiere es tu máximo rendimiento a cambio de un sueldo bajo y miserable. Y cuando digo bajo, digo por debajo de las piedras, ¡mentira! Más abajo, justo después de la dignidad de Paris Hilton (otro saludo para Paris). Porque lo de los jefes no es de este mundo, ya os digo yo que pasan unas pruebas para ser así de inhumanos (y no me refiero a nada que implique boca o culo) son otras diferentes, incluso más duras que esas, tales como: meter los huevos en hielo, comer crías de ratón vivas como en «V» (esto solo lo van a entender los de mi quinta); o convivir una semana en una casa a lo Gran Hermano con las fans de Justin Bieber, One Direction y The Gemeliers juntas. En resumen; pura tortura.

Esto era «V». Y lo efectos especiales eran lo más, ¿no me digáis que no?

Ahora los entendéis ¿no? Lo de los jefes digo. ¿Sino cómo iban a ser así? Vale, bien, sé que mi teoría es absurda, pero me gusta pensar que se debe a algo como eso, y además, así logro que me den incluso lástima (en realidad no, oye que lo intento pero no).  Y esto es real, en cuanto a jefes despiadados me refiero; las que tengan la suerte de tirarse al suyo, bien porque le pone el rollo del jefe y la secretaria (ves una fantasía, aunque esta, está un poquito manida ya); bien por escalar en la empresa (yo respeto todo oye, ahora cuando se den cuenta de que solo sabes chupar, lamer, succionar y hacer el perrito, a ver qué haces) ;o bien, porque tu jefe está cañón y su mujer no se la chupa como tú ¡olé por ti miarma!

Y sí, solo he hablado de jefes en masculino, pero tranquilas que no soy machista, en el saco meto también a las mujeres jefas; lo de los huevos y el hielo lo sustituimos por un palo en el culo y listo (en este caso no había opción, lo siento).

Me he acordado de este super hit con el que Paris deleitó nuestro verano de 2006 y no me he podido resistir.
Feliz lunes y las que tengáis  jefes, lo siento, porque eso, SÍ que es una putada.

 

 

 

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Rachel Bels

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rbAunque en la actualidad resido en Tenerife, nací en Madrid, allá por el año 1984. Lugar en el que crecí y viví grandes aventuras y desventuras, que me han convertido en la Rachel Bels que soy hoy en día.

Devoradora de libros como todo buen escritor que se precie; que sería de mí sin aprender de los grandes y de los que no lo son tanto. Si tuviera que definirme con algunos rasgos, quizá los más característicos serían: mi casi habitual nerviosismo, mi más que persistente inquietud interior, mi actitud abierta y extrovertida, y por supuesto, ser tremendamente emocional, quizá demasiado.

A diferencia probablemente de muchos otros escritores, yo no sabía que lo mío era escribir hasta hace relativamente poco tiempo, mi vida tuvo que dar muchas vueltas para darme cuenta de que era algo que siempre había estado ahí. A lo largo de los años, había escrito relatos, historias llenas de fantasía, poesía y poemas. ¿Cuáles fueron mis enemigos para no ver algo que ya estaba ahí? La falta de confianza y la búsqueda de la pasión en el lugar equivocado. Hasta que hubo un punto de inflexión en mi vida, en el que tras unos cuantos errores por mi parte y cabezazos contra la pared, abrí los ojos y descubrí que buscaba la pasión en el lugar equivocado, como la mayoría de la gente.

Escribir, contar historias, emocionar de mil maneras diferentes, eso es lo que me llena, lo que me hace completamente feliz. Esa es mi pasión. De ahí, la frase que repito casi a diario y a cualquier persona que me pregunte y es que

‘Mi vida cambió el día que descubrí que mejor que leer historias, era contarlas’.

Así que aquí estoy ahora, sumergida en este mar de tinta, con unos cuantos proyectos entre manos. Y como todo buen escritor, deseo tanto emocionar como inspirar y también por qué no, ayudar a otros a encontrar su pasión. Porque todos la tenemos, solo hay que saber dónde buscar.

 

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